Desayunos y meriendas sanos para la vuelta al colegio

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21 septiembre 2019 0 Comentarios

Las reglas básicas de los desayunos y meriendas para niños en su vuelta al colegio

El fin de las vacaciones implica la vuelta a casa y a las rutinas del día a día en todas las facetas: regreso al puesto de trabajo, a las labores del hogar y a los temidos fogones de la cocina. Atrás queda una época para disfrutar en la que nos permitimos algunos excesos que se deben corregir en septiembre si queremos permanecer sanos. En este artículo queremos prestar atención a los desayunos y meriendas para la vuelta al colegio y os ofrecemos algunos trucos sencillos, pero nutritivos.

Para que el diseño de estas comidas sea ameno hemos creado unas pautas concretas que asegurarán la buena alimentación de nuestros hijos, sin que eso sea sinónimo de comida aburrida.

  1. El cuenco no sólo sirve para verter cereales en él, también es una gran idea poner yogur natural y agregarle trozos de fruta.

Es una manera muy sana de ‘enmascarar’ la fruta que a determinados niños les cuesta la vida comer. No es necesario añadir azúcar a esta mezcla, ya que la propia fruta es dulce y así evitamos acostumbrar su paladar a un ingrediente que hay que racionar. Por otra parte, no se trata de suprimir los cereales de su dieta, sino apostar por los no azucarados y sin aditivos. Un ejemplo son los copos de maíz tostados de toda la vida.

  1. Evitar los zumos (aunque sean caseros) y sustituirlos, o bien por batidos que conserven la pulpa, o por fruta troceada.

Los zumos tienen alto contenido en fructosa, el tipo de azúcar que contienen los vegetales, las frutas y la miel. Esto se debe a que para conseguir un vaso de zumo hace falta exprimir varias piezas, por lo que estamos sirviendo una concentración con lo peor de la fruta como es el azúcar y sin lo más provechoso: la pulpa. La mejor opción es siempre consumir fruta cortada en porciones por su alto contenido en fibra y su mayor capacidad saciante.

  1. Añadir huevos a desayunos y meriendas, ya sean revueltos o en tortilla, y añadirles alguna verdura como el tomate.

El mito que relacionaba el alto consumo de huevos de gallina con el incremento del colesterol ha sido desterrado. Nuevos estudios niegan que este alimento conlleve una subida del llamado colesterol malo, por lo que esta excelente fuente de proteínas de alta calidad y de vitaminas como la A, B2, B12, D y E, debe estar presente en las dietas a todas las edades.

Hay decenas de maneras divertidas de preparar este alimento para sorprender a los más pequeños: a la plancha, escalfados, decorados, al horno. Un pequeño truco reside en dejar la yema algo líquida para que conserve mejor todos sus nutrientes.

  1. Sustituir el pan blanco por el integral, y la bollería industrial por tortitas o galletas caseras.

Excepto en los casos en los que debido a alergias o intolerancias los niños no digieran bien el pan integral, se trata del tipo de pan más indicado. El motivo es simple: las harinas refinadas no aportan nutrientes mientras que las que contienen granos enteros, sí. Además, su cantidad de fibra triplica a la del pan blanco y posee un alto contenido en vitaminas y minerales, hierro, potasio, zinc y magnesio.

Hornear galletas o bizcochos no lleva tanto tiempo y nos permitirá añadirles trozos de fruta y alejar a los nuestros de los dulces y bollos industriales que tan dañinos son.

Cuestión de tiempo

Los padres y madres no disponen de tiempo para casi nada durante el día. Pero eso no significa que la solución sea alimentar a sus hijos con platos prefabricados a la hora del desayuno y la merienda en la vuelta al colegio.

Existen en el mundo más de 340 millones de niños y adolescentes con sobrepeso y contra esa auténtica epidemia se debe luchar en casa y en los centros educativos. El azúcar es el peor enemigo nutricional y primera causa de ceguera a nivel global; además es responsable de enfermedades graves como la diabetes, la obesidad, el hígado graso o cáncer de páncreas.

Se tarda un minuto más en preparar un desayuno sano compuesto de un vaso de leche, una pieza de fruta y un bocadillo de pavo y tomate que en echar en su mochila un batido y un pastel industrial. Si quieres ver crecer sanos a tus hijos anímales a practicar deporte a diario y su salud te lo agradecerá.

 

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