Los frutos secos y sus propiedades saludables para el organismo

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03 diciembre 2019 0 Comentarios

Los frutos secos y sus propiedades saludables

Los habitantes de la Antigua Roma denominaban a los frutos secos el “alimento de los dioses” debido a las diversas propiedades nutritivas que poseían estas frutas y que ya en esos tiempos eran asociadas a una salud de hierro y a una memoria de elefante. Pero, ¿para qué sirve cada uno de ellos? Estos son los frutos secos más populares y sus propiedades.

Los frutos secos más conocidos son: nueces, nueces de Macadamia, nueces de Brasil, anacardos, cacahuetes, almendras, avellanas, pistachos, piñones, pipas de calabaza, pipas de girasol y castañas.

Cualidades nutricionales

Los frutos secos poseen la característica común de estar compuestos de menos de un 50% de agua. Entre sus propiedades más destacables se encuentran los grandes aportes energéticos, su riqueza en proteínas y vitaminas, y su elevada cantidad de grasas beneficiosas para el organismo como el omega 3 y el omega 6. También son una excelente fuente de oligoelementos como el calcio, fósforo, potasio, magnesio y aportan fibra.

Tan numerosos son sus beneficios que la Organización Mundial de la Salud recomienda la ingesta de 50 gramos diarios de estos frutos.

Datos que avalan su consumo

Algunos estudios médicos han demostrado que su ingesta regular es vital para mantener la salud mental en edades avanzadas y su eficacia para controlar el crecimiento del cáncer de mama y reducir los niveles de colesterol.

Pero estas bondades son sólo pequeñas muestras del enorme potencial que han mostrado estos alimentos en sus aplicaciones médicas. El dato más impactante se extrae de un estudio llevado a cabo por varias instituciones norteamericanas que señala que ingerir un puñado de frutos secos al día reduce la mortalidad en un 20%.

¿Qué fruto seco debo comer para aliviar los síntomas de mi enfermedad?

Aunque lo que suelen recomendar los doctores es incluir la ingesta de frutos secos de una manera variada y regular, es cierto que por sus componentes concretos estos alimentos pueden ayudarnos de una manera más específica a luchar contra los achaques de ciertas patologías. Estos son los frutos secos y sus propiedades.

Estreñimiento y dificultades en el tránsito intestinal

Las nueces y los pistachos deben convertirse en dos habituales en tu dieta si sufres estas dos dolencias tan molestas. La razón es sencilla: si quieres que tu tubo digestivo vuelva a funcionar de forma correcta debes proporcionarle la cantidad de fibra adecuada. Claro que con esto no es suficiente. Además, deberás incrementar la cantidad de agua que ingieres y hacer más deporte.

Colesterol elevado

La mala alimentación rica en grasas saturadas y azúcares y la actual inclinación generalizada hacia el sedentarismo han propiciado una sociedad cada vez más obesa y con unos niveles de colesterol inaceptables.

Los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados presentes en las almendras, nueces y avellanas consiguen controlar esos niveles y cuidar de tus vasos sanguíneos. Hay que destacar que la nuez es el fruto seco que más omega 3 aporta. Este aminoácido es importante porque se encarga de reducir la presión arterial.

Obesidad

Al contrario de lo que se creía hace sólo unos años, los frutos secos no producen obesidad ni sobrepeso si se consumen como parte de una dieta variada y saludable.

En concreto: nueces, almendras y avellanas poseen un poder saciante que, junto al aporte de grasas saludables, consiguen que la persona abandone el consumo de otros alimentos menos recomendables.

Diabetes

Un estudio revela que los pistachos, anacardos y piñones poseen la capacidad de controlar los niveles en sangre de grasas y glucosa en los enfermos de diabetes tipo 2. Al ser ricos en oligoelementos como el magnesio (coadyuvante de la insulina) su efecto es también preventivo frente a este tipo de diabetes.

Enfermedades cognitivas

Si lo que buscamos es mantener un cerebro sano y prevenir la demencia y demás tipos de patologías cognitivas las almendras y las avellanas deben ser parte de nuestro día a día. Son ricas en vitamina E y su poder reside, precisamente, en su capacidad para retrasar el deterioro de estas funciones mentales.

Patologías del corazón

Los ácidos grasos insaturados y demás nutrientes, y su capacidad para disminuir los niveles de colesterol (LDL), convierten a los frutos secos en excelentes alimentos para mantener la salud cardíaca.

Las nueces son adecuadas en este aspecto porque, además, pueden ayudar a reducir el riesgo de sufrir coágulos sanguíneos y mejorar el revestimiento de las arterias. También se ha demostrado que consumir 30 gramos diarios de avellanas disminuye el riesgo de sufrir patologías del corazón y arterioesclerosis.

Menopausia

Una vez más, la nuez se erige como el fruto seco que más puede ayudar a las mujeres a sobrellevar una de las etapas más complicadas de su vida. Son fuente de fitoestrógenos, al igual que los pistachos, por lo que reducen los síntomas más molestos, principalmente los sofocos, tan habituales a esos años.

Inflamación de la próstata

Las semillas de calabaza ayudan a desinflamar y a aliviar los síntomas de la hipertrofia benigna de próstata por su alto contenido en Zinc. Además contienen ácidos grasos, ácido cucúrbico, minerales y un 24,5% de proteínas. Pero las bondades de estas pipas no quedan ahí. Además, ayudan a regular la insulina, mejoran la calidad del sueño, regulan el estado de ánimo y la función sexual del varón.

Cansancio y molestias del sistema muscular

Las nueces de Brasil proceden del castañero de Para. Crece en los bosques del Amazonas y nos aportan gran cantidad de magnesio. Su consumo nos ayudará a combatir el cansancio y que la musculatura se relaje.

Su ingente cantidad de proteínas la hacen perfecta para deportistas de alto rendimiento que necesiten formar la estructura corporal mediante alimentos vegetales. No se debe abusar de este fruto ya que contiene niveles elevados de selenio que incluye pequeñas porciones de radio, un elemento radioactivo.

 

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