En qué casos se recomienda la intervención quirúrgica de hernia de hiato

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26 enero 2020 0 Comentarios

¿Es la cirugía la mejor opción si padezco una hernia de hiato?

El hiato diafragmático es el orificio del diafragma (músculo que separa el abdomen del tórax) por el que entra el esófago (el tubo que lleva la comida de la boca hasta el estómago para su digestión). En ocasiones, ciertas patologías afectan al hiato provocando un reflujo gastroesofágico y el contenido del estómago hace el camino inverso hacia el esófago. Existen varias opciones para su tratamiento, entre las que se encuentra la intervención quirúrgica de la hernia de hiato a la que acudiremos únicamente en casos concretos.

Enfermedades del hiato por orden de frecuencia

  1. Enfermedad por reflujo gastroesofágico. Paso anormal y exagerado de ácido desde el estómago hacia el esófago debido a un mal funcionamiento del esfínter que se encuentra a la altura del hiato.
  2. Enfermedad por el desplazamiento de las vísceras abdominales hacia el tórax. Provoca síntomas como la compresión de los pulmones y el corazón al aumentar de manera significativa el contenido abdominal hacia arriba.
  3. Complicaciones en relación con las dificultades de paso de las vísceras por ese orificio estrecho, llegando a producir vólvulos, rotaciones o compresiones y que hay que intervenir de forma inmediata por trastornos agudos.

¿Por qué se produce la hernia de hiato?

La hernia de hiato es un agujero natural que en algunos pacientes aumenta de tamaño. Esto puede deberse a la presión abdominal que lo va empujando hacia arriba, pero también a otros factores como el sobrepeso, las dificultades respiratorias o la edad.

Síntomas de la hernia de hiato

  • Atípicos: Aparecen en la laringe y se resumen en picor o irritación de la garganta, tos, molestias respiratorias, etcétera.
  • Típicos: Es frecuente la denominada pirosis, una sensación de ardor a lo largo del esófago que puede ir acompañada de regurgitación de los alimentos y dolor en el tórax.

¿Cómo se confirma el diagnóstico?

Si el paciente notara cualquier molestia o síntoma de los antes mencionados lo ideal es que acuda de inmediato al especialista en aparato digestivo. El médico le someterá a algunas pruebas para confirmar el diagnóstico de hernia de hiato.

Como en la gran mayoría de los casos, el primer test al que deberá someterse es el sanguíneo. Dependiendo de los resultados el doctor podrá pedir otras pruebas complementarias como son:

  • Manometría esofágica: Este dispositivo mide las presiones que ejerce el esófago para que los alimentos progresen por él. Sirve para descartar otras enfermedades y evaluar otras posibles alteraciones.
  • pHmetría: Está indicada para conocer el volumen de ácido gástrico que viaja en sentido inverso hacia el esófago. De esta forma se puede cuantificar la gravedad del reflujo.
  • Gastroscopia: El reflujo de ácidos gástricos puede producir lesiones y úlceras que necesitan una cuantificación. También nos ayuda a identificar un posible esófago de Barret, la lesión que podría llegar a provocar un cáncer.

¿Cuáles son los tratamientos disponibles?

Existen medicamentos como bloqueadores anti H2 (ranitidina) o inhibidores de la bomba de protones (omeprazol) que ayudan a eliminar los molestos síntomas de la hernia de hiato.

La medicación y otros consejos como evitar las grasas, los picantes, el alcohol, café y el tabaco ayudan a combatir los síntomas, pero no a eliminar la patología. Para ello es necesario una sencilla intervención quirúrgica por laparoscopia para colocar de nuevo el estómago en el abdomen y cerrar el hiato esofágico. Para finalizar se realiza un nudo en forma de corbata en la zona superior del estómago alrededor del esófago para reforzar el esfínter esofágico inferior. A esta técnica se la conoce como Funduplicatura de Nissen.

Esta operación estaría indicada para los siguientes casos:

  • Personas cuyos síntomas no mejoran gracias a la medicación. También en aquellos pacientes en los que se controle la pirosis pero no las regurgitaciones.
  • Pacientes jóvenes que no quieren continuar con la medicación.
  • Casos en los que aparezcan complicaciones de índole respiratoria como una broncoaspiración o neumonía.
  • Cuando aparezcan problemas graves en el esófago, es decir, estrechamientos o cicatrizaciones, úlceras o esófago de Barret.
  • Si presenta hernia paraesofágica o hernia de hiato gigante. Esto quiere decir que el estómago ha ascendido por el tórax o hay torsión.

 

 

 

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